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jueves, 19 de agosto de 2010

LAS COMUNIDADES DEL NAPO FRENTE A LOS PROYECTOS IIRSA – MANTA MANAOS

para tí mi bloger amig@
 

En la Asamblea realizada en la comunidad de Corazón del oriente el 10,11 y 12 Julio, provincia de Orellana, las 120 comunidades filiales a la Federación Interprovincial de Comunas y Comunidades Kichwas de la Amazonia Ecuatoriana - FICCKAE, manifestamos nuestras preocupaciones respecto de la Iniciativa IIRSA y el proyecto Manta Manaos.

1. Preocupación sobre nuestros derechos humanos y colectivos constitucionalmente reconocidos

Estamos concientes que la nueva Constitución reconoce un amplio número de nuestros derechos, relacionados con el sumak kawsay. En particular, los siguientes:

1.    Derecho a vivir bien, a tener buena salud, a vivir sanos, a que no exista contaminación ni petroleras.
2.    A mantener y proteger de lindero a lindero nuestros territorios. Debemos tener en cuenta que nuestro territorio es inalienable, inembargable. Si lo dejamos sin protección no estaríamos valorando nuestro territorio. Al hablar de la propiedad ancestral de los territorios organizados, quienes han nacido y se han criado en esta comunidad tienen derecho a permanecer aquí, y a que se respete su territorio, como parte integral de nuestra existencia.
3.    Derecho a que respeten nuestra forma de vida y cultura indígena. Si bien es cierto que estamos unidos, es necesario mantener nuestras costumbres como nuestra lengua materna y forma de vida, que es nuestra identidad. Aquí tenemos nuestra propia lengua y según eso mantenemos nuestra organización
4.    Planificar de acuerdo a nuestra organización. En las organizaciones comunitarias planificamos nuestros planes de trabajo anual y de acuerdo a eso trabajamos en la comunidad, que permiten mantener nuestra forma de vida (Art. 57 Const., numeral 1). Queremos nombrar a nuestra propia dirigencia. Vemos que no se respeta lo que está escrito en la Constitución, y que está latente una potencial pérdida de nuestra  cultura, que provendría principalmente del Estado, y por su complicidad con el avance en los proyectos de infraestructura y extracción de recursos. Persisten ciertas actitudes de discriminación étnica, sobre todo en las urbes, debido a que no hay procesos concretos para educar a la población con una visión plurinacional y multicultural, lo que provoca que a causa de la ignorancia, se caiga en actitudes negativas como la intolerancia y el rechazo.
5.    Derecho a la consulta previa.- Debemos pedir a las instituciones o personas que deseen hacer trabajos o proyectos en nuestros territorios que los presenten a la Comunidad para que demos permiso de que se hagan, porque es nuestro derecho poder informarnos y participar en todos los proyectos que se hagan en nuestra comunidad y en nuestro territorio (Art. 57 Const., numeral 7). Para el caso específico de Manta-Manaos, no ha habido ni una sola intervención del Estado para socializar los temas inherentes a dicho proyecto, lo que provoca un resentimiento hacia la institucionalidad y la eficiencia del aparato estatal. El Estado no ha estado presente para llevar la información necesaria hacia las comunidades ribereñas, sin embargo las empresas que han realizado proyectos diversos han hecho “pequeñas consultas”, más de tipo informativas, pero sin un rigor legal y legítimo que vincule realmente la opinión colectiva. Si se contara con el apoyo del Estado, las comunidades al menos tendrían acceso al transporte, como sucede en comunidades Colombianas.

2. Ante esto, ¿cuáles son nuestras necesidades reales?

En la ribera del Napo, nuestras necesidades como comunidades, como familias y como indígenas, son varias. El Estado debe responder a estas necesidades y así garantizar de modo efectivo nuestros derechos constitucionales.

Esperamos tener agua potable con bombas manuales, baterías sanitarias, y capacitación para desarrollar proyectos comunitarios. El agua que se consume muchas veces no es buena para nuestra salud, por lo que se exige la aplicación de una política de acceso al agua potable para consumo humano y productivo. No olvidar que el agua es un derecho humano y como tal debe respetarse y garantizarse.

También, las comunidades necesitamos tener luz eléctrica. Se ve que proyectos como Manta – Manaos tienen bastante dinero, y que así como hay esos proyectos, el gobierno y el Estado deberían invertir en nuestra salud, una buena educación y fortalecer nuestras organizaciones de base. Necesitamos energía eléctrica: La electricidad no tiene porqué ser un lujo de pocos, y nosotros tenemos también la necesidad de contar con electricidad para nuestras diversas actividades las 24 horas del día todos los días.

El Estado debe entregarnos atención médica permanente, con promotores comunitarios adecuadamente capacitados, porque antes había promotores en las comunidades, pero actualmente ya no hay. El Estado nos debe ayudar a recuperar nuestras medicinas naturales y a que se reconozcan como nuestras, porque ellos lo desconocen. Bien podría combinarse la medicina natural con la occidental y así mejorar nuestra salud. Nos hace falta botiquines comunitarios con suficiente medicamentos.

Necesitamos espacios físicos adecuados para tratar a los habitantes de las comunidades, con médicos profesionales y con medicinas disponibles en la localidad, y así evitar largos y costosos viajes a la ciudad para curarnos.

Es necesario que nos ayuden a capacitarnos, que nos enseñen con nuestra propia forma de vivir para entender bien el castellano y el kichwa, para así poder relacionarnos bien con otras lenguas y otras culturas. Se debe mejorar  la calidad de la educación, de acuerdo a nuestra identidad. Una educación bilingüe que respete la cultura.

En nuestras comunidades faltan escuelas. Quisiéramos que se reanude la alfabetización. Una educación de calidad, con profesores aptos para preparar a los niños y adolescentes, en donde se perpetúen las costumbres características de los kichwas, y que realmente sirva para forjar un futuro prometedor.

Se debería crear un sistema de transporte público fluvial y terrestre. Necesitamos vías de acceso adecuadas a nuestro entorno.  Que exista la apertura comercial a través de transporte propio y gratuito, que nos permita llevar nuestros productos a los diversos mercados a lo largo de la ribera del río.

Queremos una mayor presencia del Estado en las comunidades, un nivel de presencia institucional permanente en las comunidades, es decir un representante del gobierno que canalice nuestras exigencias para que se cumplan en el menor tiempo posible.

El proyecto de Manta Manaos … ¿lo necesitamos?

Nosotros vemos al transporte como una de nuestras necesidades, pero esto no quiere decir que aceptemos el proyecto de Manta Manaos como tal, como un megaproyecto de infraestructura. Lo que buscamos es que el gobierno tenga presencia e implemente sistemas de transporte gratuitos, que nos sirvan en la comercialización de nuestros productos y el transporte de personas entre comunidades.

Las comunidades kichwas del Río Napo, NO queremos que venga IIRSA ni Manta Manaos, porque va a destruir nuestra comunidad. No queremos que ingresen personas extrañas que vengan a destruirnos o a desalojarnos y cambien nuestra forma de vivir.

Con Manta Manaos, las mercancías que se movilizarían serán para beneficio de otros, y no de nuestras comunidades. Las comunidades tendremos dificultad de movilizarse en embarcaciones pequeñas como las nuestras. La pesca, lagunas y esteros cercanos al río se pueden secar. Lo que se construya, puede ahuyentar al espíritu del río Napo. Además la contaminación subiría aceleradamente, haciendo que no podamos beber nuestra agua, e imposibilitando nuestra pesca.

Se desplazará a la gente que vive a orillas del río Napo y no estamos seguros que este proyecto sea una fuente de trabajo para nosotros, los “Napo-runas”. Los más afectados serían los habitantes de las comunidades que viven allí. Vemos que los beneficios van a ser para los pueblos más grandes como Guayaquil, Quito, Esmeraldas, Cuenca, etc., mientras  que a la amazonía nos explotan, y los daños sociales, culturales, ambientales, tenemos que absorber y enfrentar nosotros solos. Manta Manaos representa nuestra aculturización, la pérdida total de nuestras raíces y de nuestra cultura milenaria.

La pobreza se incrementaría, ya que el desempleo sería mayor, debido a que las empresas y el gobierno solamente contrataría a personas con diplomas y capacitación, discriminándonos y excluyéndonos del bienestar, porque no tenemos acceso a una educación de calidad.

Estas son, en resumen, las preocupaciones y sentir de los pobladores del Río Napo.

                                                                                            Julio 12, 2010.



Blanca Grefa
Presidenta de la FICCKAE

jueves, 21 de enero de 2010

Campaña “Defendamos Barranquita, defendamos los bosques amazónicos”

para tí mi bloger amig@

Hola amigas y amigos Hoy necesitamos su compromiso en la Campaña por Barranquita, envíennos su adhesión y apóyennos en su difusión, si alguna institución quiere suscribir la convocatoria, bienvenida:
Lanzan campaña “Defendamos Barranquita, defendamos los bosques de la Amazonía” con la finalidad de sensibilizar sobre el desalojo de campesinos y la deforestación de bosques en el distrito de Barranquita, Provincia de Lamas, región San Martín. Los pobladores de Barranquita se han movilizado hasta Tarapoto para solicitar el apoyo de la sociedad civil e instituciones del estado, mostremos nuestra solidaridad, no permitamos que sucedan hechos de violencia que nos llene nuevamente de dolor y que no podemos remediar. Únete a la campaña, envía una carta a las autoridades y consigue firmas de adhesión en tu trabajo, en tu barrio, en tu centro de estudios, envíalas o escríbenos al correo electrónico Por.Barranquita@gmail.com para recoger las adhesiones.
Manden su carta directamente a los siguientes mails de las autoridades:
Ministro de Agricultura <adecordova@minag.gob.pe>;
Director General Forestal y Fauna Silvestre <mrosas@minag.gob.pe>,
Ministerio del Ambiente <abrack@minam.gob.pe>;
Ministerio de la Presidencia del CM <jvelasquez@pcm.gob.pe>;
Presidente de la Republica <agarcia@presidencia.gob.pe>
Presidente del Congreso de la República <lalva@congreso.gob.pe>;
Con el ruego de su difusión
Un gran abrazo amazónico

domingo, 8 de noviembre de 2009

IIRSA vulnera derechos de los pueblos indígenas y de la Madre Naturaleza

para tí mi bloger amig@

COORDINADORA ANDINA DE ORGANIZACIONES INDÍGENAS – CAOIBolivia, Ecuador, Perú, Colombia, Chile, ArgentinaIIRSA vulnera derechos de los pueblos indígenas y de la Madre NaturalezaWashington DC.- La violación del derecho a la consulta y el consentimiento previo, libre e informado quedó claramente establecida hoy en la Audiencia que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) desarrolló sobre los impactos de la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA).
La Audiencia se inició poco después de las 11:30 de la mañana con las exposiciones de los representantes de las organizaciones indígenas que la solicitaron, en las que detallaron los impactos que los megaproyectos de la IIRSA provocan en los derechos de los pueblos indígenas y de la Madre Naturaleza. Desplazamientos forzosos, pérdida de la biodiversidad, intromisión de enfermedades y delincuencia, degradación ambiental irreversible, fueron algunos de los severos impactos sustentados por los dirigentes indígenas participantes.
Al término de la Audiencia, Luz Patricia Mejía, presidenta de la Audiencia, señaló que las exposiciones de los demandantes brindan a la CIDH una visión mucho más amplia sobre la situación del cumplimiento del derecho a la consulta, reconocido por instrumentos internacionales, en los países suramericanos. Y que estos aportes serán incluidos en la relatoría que el Grupo de Trabajo sobre Pueblos Indígenas está elaborando acerca del tema.Derechos vulneradosEl primer expositor fue Leonardo Crippa, de Indian Law Resource Center, una de las organizaciones solicitantes, quien detalló que la IIRSA comprende 502 megaproyectos, de los cuales se incidiría en la Audiencia en tres: la Carretera Interoceánica Sur en Bolivia, el complejo hidroeléctrico del Río Madeira en Brasil y la misma carretera en el Perú.Crippa hizo hincapié en que los megaproyectos de la IIRSA sirven para otros numerosos proyectos mineros, hidroenergéticos, de monocultivos y agrocombustibles en territorios indígenas, cuya ejecución implica la vulneración de derechos reconocidos internacionalmente. Y recordó que la IIRSA es financiada principalmente por el BID, FONPLATA Y BNDES.Detalló que estos megaproyectos vulneran tres derechos en particular: a la propiedad colectiva de la tierra, al ser trazados sobre territorios indígenas; a la libre determinación y el autogobierno, al desconocer las formas de desarrollo, las autoridades y el proceso de toma de decisiones propios de los pueblos indígenas; y a la integridad y la salud, con la contaminación y la pérdida de la biodiversidad.Casos específicosRodolfo López, Primer Cacique General de la Organización Indígena de la Chiquitanía, recordó que la idea de la Carretera Interoceánica Sur en Bolivia proyecta unir Santa Cruz y Puerto Suárez a través de 600 kilómetros de recorrido, en los cuales afecta directamente a 31 comunidades, amenazando su cultura, su biodiversidad y su integridad, porque permite la invasión de sus territorios.Narciso Roca, Presidente de la Central de Comunidades de la zona, añadió que las tierras comunales no están tituladas, lo que les impide acceder a las compensaciones por reparación de tierras. Y que la carretera causa deforestación, caza indiscriminada por parte de comerciantes de carne silvestre a quienes facilita el acceso, contaminación del agua por el arrojo de combustibles, aceites y otros, y migración masiva a la zona.Por su parte, Telma Delgado Monteiro, representante de las Comunidades Nativas de Pueblos Indígenas de Rondonia, Brasil, dijo que los proyectos hidroeléctricos en el Río Madeira tienen como verdadero objetivo favorecer el monocultivo de soja. Y denunció que los estudios de impacto ambiental que se han realizado nunca incluyeron los impactos transfronterizos Perú-Bolivia- Brasil.“Las audiencias públicas no fueron realizadas y las licencias para las obras fueron otorgadas cuando éstas ya estaban ejecutándose, con lo que se ha violado el derecho a la consulta y al consentimiento previo, libre e informado”, subrayó.Precisó que las obras han provocado el desplazamiento de un millón de personas, causan degradación irreversible en la biodiversidad, inundan tierras fértiles, aumentan la incidencia de malaria, han incrementado la deforestación en 600% y afectan principalmente a los pueblos indígenas en aislamiento voluntario.Otra integraciónMiguel Palacín Quispe, Coordinador General de la CAOI, aclaró que los pueblos indígenas no están en contra de la integración, sino que tienen otra forma de mirar el desarrollo: “el buen vivir, en armonía entre los hombres y la Madre Naturaleza, es el aporte de los pueblos indígenas frente a la amenaza del calentamiento global”, enfatizó.Indicó que la Interoceánica Sur proyecta unir tres puertos peruanos: Ilo, Matarani y Marcona con el Brasil, a fin de favorecer el acceso a los bienes naturales por las empresas transnacionales. Son 2603 kilómetros de carretera que implican un endeudamiento que supera los mil quinientos millones de dólares para el Perú.La carretera, explicó, afecta los territorios de 3952 comunidades andinas y 78 comunidades nativas, tres parques nacionales y dos reservas naturales que suman más de cinco millones de hectáreas, las cuales albergan especies únicas que serán llevadas al borde de la extinción.Entre los impactos más graves, mencionó el estímulo a la minería, la explotación de madera, la migración, la tugurización de las ciudades, los monocultivos, el desvío de cauces de ríos, la destrucción de sitios sagrados, la invasión de territorios, sobre todo de pueblos indígenas en aislamiento voluntario, la división de comunidades, la delincuencia y la extinción de los pueblos.En cuanto a la central hidroeléctrica de Inambiri, Palacín Quispe dijo que ésta afecta 46 mil hectáreas de tierras de cultivo en las regiones peruanas de Cusco, Puno y Madre de Dios, lo que causará el desplazamiento forzoso de los pueblos al ver destruido su modo de vida.“Los pueblos indígenas –finalizó el Coordinador General de la CAOI- no estamos en contra de la IIRSA: es la IIRSA la que está en contra de los pueblos indígenas”.
Washington DC, Estados Unidos, 2 de noviembre de